Pancreatitis canina

El páncreas es un órgano del  abdomen del perro, que ayuda al cuerpo a digerir los alimentos. El páncreas fabrica enzimas (proteínas que participan en reacciones químicas en el cuerpo) en el tracto digestivo para ayudar a descomponer las grasas y promover la digestión. Cuando el páncreas se inflama, la condición se conoce como pancreatitis.

Cuando ocurre una pancreatitis, el páncreas libera enzimas y otras sustancias en la zona circundante en el abdomen. Estas sustancias causan inflamación localizada que daña el páncreas y los órganos cercanos y puede llevar a complicaciones potencialmente mortales.

Hay dos formas de pancreatitis: aguda (tiende a ocurrir de forma repentina) y crónica (que tiende a suceder con el tiempo). Ambas formas pueden ser leves o graves, y sus síntomas clínicos pueden ser muy similares.

La pancreatitis aguda puede ocurrir después de que un perro come un alimento graso, como cerdo, carne de res, y algunos otros alimentos de consumo humano. Los perros que comen de la basura pueden desarrollar pancreatitis. La pancreatitis también puede tener otras causas, incluyendo ciertos medicamentos y algunas infecciones virales o bacterianas. Los perros obesos o que tienen diabetes están en mayor riesgo de desarrollar pancreatitis. La pancreatitis crónica puede ser consecuencia de episodios repetidos de pancreatitis aguda, pero en la mayoría de los casos no está claro qué causa la pancreatitis crónica.

¿CUÁLES SON LOS SIGNOS CLÍNICOS DE PANCREATITIS CANINA?

Los signos clínicos asociados con la pancreatitis pueden ser leves o graves, incluso pueden llegar a causar la muerte. Las formas agudas y crónicas de la enfermedad pueden ser muy similares:

  • Vómitos
  • Pérdida del apetito
  • Depresión y letargo (cansancio)
  • Dolor abdominal
  • Diarrea con heces acompañadas de mucha mucosidad
  • Fiebre

¿CÓMO SE DIAGNOSTICA LA PANCREATITIS CANINA?

La información de los síntomas de su mascota y la realización de un examen físico pueden proporcionar a su veterinario una  información valiosa que puede ayudar a determinar si su perro tiene pancreatitis. Sin embargo, el diagnóstico de pancreatitis puede ser complicado porque no hay una sola prueba que pueda diagnosticarlo en todos los casos. Las pruebas de diagnóstico inicial pueden incluir análisis de sangre,  radiografías (rayos X), y una ecografía abdominal para buscar cualquier anomalía del páncreas y descartar obstrucciones intestinales y otras causas de los signos clínicos. También hay pruebas de sangre específicas que, cuando se combinan con otra información, pueden ayudar a diagnosticar la pancreatitis; su veterinario puede recomendar pruebas específicas, si se sospecha de pancreatitis.

TRATAMIENTO Y PRONÓSTICO

La pancreatitis canina puede ser difícil de tratar. No existe un tratamiento que revierta la enfermedad, así que la terapia está dirigida a apoyar al paciente y minimizar los signos clínicos hasta que se resuelvan. Usualmente se administran antibióticos (aunque no siempre), así como medicamentos para aliviar el vómito y el dolor. Otro aspecto del tratamiento puede consistir en “reposo” del estómago y los intestinos, para darles tiempo para sanar y recuperarse. Su veterinario puede recomendar la suspensión de alimentos y agua hasta que la mascota ya no vomite. Durante ese tiempo, el paciente puede recibir líquidos en un gotero, algunos veterinarios proporcionan nutrición adicional a través de alimentación por vía intravenosa (directamente en una vena) o el uso de una sonda de alimentación. Si el perro no responde al tratamiento médico, también hay procedimientos quirúrgicos para tratar la pancreatitis.

El pronóstico a largo plazo para un perro con pancreatitis puede ser difícil de predecir. La pancreatitis aguda puede causar daños en el cuerpo que ponen en peligro la vida, incluyendo la insuficiencia renal, diabetes y obstrucción intestinal. Si una mascota se recupera de un episodio de pancreatitis aguda, hay la posibilidad de que el problema vuelva a repetirse y se convierta en crónico. A veces, se puede recomendar un cambio de dieta permanente a una dieta baja en grasas. También se le puede recomendar a los dueños de mascotas que suspendan cualquier comida de la mesa u otros elementos que pueden contribuir a futuros episodios de pancreatitis.