
Es importante considerar que no
necesariamente una perra debe tener cachorros en su vida; para los
perros la cuestión
sexual es meramente reproductiva, para preservar la
especie, y a diferencia de lo que se piensa con respecto al ser humano,
no hay sentimientos de amor o pasión involucrados durante el coito.
Ya se ha hablado de diferentes factores a considerar antes de realizar una cruza, como son el conocer el pedigree de los progenitores, el tipo de cruza que se hará de acuerdo con su parentesco, la edad ideal para hacerlo, sus características físicas y las condiciones de salud que deben tener los futuros padres.
La Cópula
La cópula en los perros es en proceso
prolongado que la hembra solo acepta durante el estro, una vez que se ha
reducido o suspendido el sangrado vaginal (entre 9 y 14 días de iniciado
éste, pues la ovulación ocurre entre 24 y 48 horas de iniciado el
estro), los labios vulvares después de haber estado inflamados se han
reblandecido y la hembra tiene buen ánimo para aceptar al macho
Se
queda quieta presentando la pose característica de elevación y torción
de la cola
dejando libres los labios vulvares para la introducción del
pene del macho en la vagina; el macho montará a la hembra y se abrazará
en el lomo, de esta, una vez dentro la dilatación del bulbo peneano
junto con el espasmo de la musculatura de la vulva evitan la separación
de los reproductores en lo que se ha llamado "abotonamiento" o "amarre"
(aunque montas sin abotonamiento han llegado a ser fértiles). este
amarre puede llegar a durar entre 5 y 45 minutos y es el momento en que
el macho eyacula vaciando el contenido del epidídimo y la próstata.
El eyaculado esta conformado por tres fracciones: La primera es acuosa, sin espermatozoides y con un volumen de .25 a 2 ml. La segunda del epidídimo con espermatozoides, su volumen dependerá del tamaño de la raza del perro, y la tercera de fluidos prostáticos con un volumen de 2 a 30 ml.
La eyaculación del macho provoca
contracciones de su esfínter anal, esto nos ayuda a reconocer esta etapa
del coito.
Si
la pareja quedo "abotonada" el macho levantará el miembro posterior
sobre el lomo de la hembra, quedando en posición invertida, unidos solo
por los genitales hasta que se descongestione el bulbo peneano y se
separen naturalmente.
Estando los animales amarrados o abotonados no es conveniente tratar de separarlos pues esto podría provocar daños a sus genitales externos.
Recomendaciones para la cópula :
Frecuencia de los servicios
Muchos dueños prefieren que su hembra sea cubierta por un macho por lo menos dos veces, para según ellos asegurar que ésta quede preñada. Los óvulos y los espermatozoides son viables por 6 días dentro del útero, pero para estar seguros consideremos que son viables 48 horas, esto nos puede guiar con que frecuencia podemos repetir un servicio a nuestra perra.
Un solo servicio de un perro fértil que se utiliza como semental en forma regular, en el momento adecuado del ciclo reproductivo de la perra es suficiente.
Para la adecuada administración de los reproductores hay que considerar que un macho produce entre 50 y 60 millones de espermatozoides diariamente y que existe mayor cantidad de ciclos estrales en las hembras durante los meses de la primavera y el otoño.
Para el semental la frecuencia ideal
para cubrir hembras será de cada 15 días, dando de 2 a 3 montas por
hembra; Para las hembras la frecuencia del apareamiento se ha
considerado de un celo sí y un celo no. Se recomienda tomar en cuenta el
cruzamiento en ciclos consecutivos cuando ésta ha tenido una camada
pequeña, sus condiciones de salud física son óptimas y su siguiente
ciclo es 7 meses después del celo anterior.
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