EL PARTO
El parto tiene lugar
aproximadamente a los 63 días después de la monta. Se puede
decir que el parto en la perra se divide en tres etapas:
Primera etapa.
Quizás uno de los más
importantes manejos en la vigilancia del parto es la observación
del comportamiento de la perra así como sus cambios
fisiológicos. Antes de presentarse esta primera etapa, hay
crecimiento mamario y producción de calostro.
La Hembra por lo general deja
de comer 24 horas antes.
Tendrá un pasajero descenso
de temperatura que será a 36 ó 37 grados centígrados. Por lo
tanto deberá tomarse la temperatura rectal a la futura madre por
lo menos dos veces al día, durante los 5 días previos a su fecha
probable de parto, esto, porque la primera etapa se iniciara 24
horas después del descenso de la temperatura. A partir de este momento la
perra se muestra inquieta, busca un rincón aislado, tranquilo
para estar sola, que muchas veces a entendimiento del amo no es
el más adecuado y a menos que se les complazca pueden llegar a
retrasar el trabajo de parto.
Permítale en lo posible el
lugar que haya escogido y una vez terminado el parto trasládela
al lugar de su elección.
Aunque puede ser la mejor
intención no cambie el día del parto a la perra de su perrera al
interior de la casa o a otro lugar ya que esto puede provocar
tensión y retrasar esta primera etapa. Y si lo hace hágalo con
bastante anticipación.
Como mencionaba existen
cambios de comportamiento como son: La perra entra en un periodo
de agitación y jadeo, escalofríos, y tratará de preparar su nido
rascando el piso, aquí Usted puede proporcionarle periódico para
que lo rompa, (esto último puede presentarse desde algunos días
previos al parto).
Segunda etapa
En
esta etapa el cachorro ya esta encajado
en el agujero de la
pelvis, esta presión sobre el cerviz estimula el pujo y se
notaran las contracciones. Estas se presentan con mayor
frecuencia e intensidad, comienza a edematizárse o inflamarse la
vulva y hay salida de secreciones vaginales. Cuando las
contracciones son más intensas en la vulva aparecen las
envolturas fetales en forma de bolsa transparente la cual tiene
un liquido verdoso, con la ruptura de la bolsa la perra comienza
a lamer la región vulvar, postura que ayuda a ejercer más
presión abdominal para la expulsión del cachorro. El último
esfuerzo es cuando la perra arquea la espalda y eleva la cola
para permitir el paso del cachorro.
 El primer cachorro nace por lo
general entre 1 y 2 horas iniciadas las contracciones, por lo
regular en 20 minutos;
Después
de 2 horas, si no hay ningún nacimiento es momento de llamar al
veterinario.
Cuando la hembra ya expulsa al
primer cachorro puede o no venir un período de descanso y este
puede ser de 5 minutos a 3 horas. Aunque pudiera expulsar dos o
tres cachorros en forma seguida y después venir el período de
descanso.
 Posterior al primer cachorro,
los siguientes deben ser expulsados de forma más sencilla puesto
que el canal del parto esta totalmente dilatado. El tiempo
promedio entre cachorro y cachorro es de
40 minutos aunque
podemos esperar hasta 2 horas, pasado este tiempo es necesario
la valoración del médico veterinario
A la salida del cachorro la
perra lo lame para estimul ar los movimientos respiratorios e
incrementar la temperatura corporal, cuando la cría comienza a
respirar y se termina de secar buscará la glándula mamaria para
mamar calostro, esto es importante ya que es lo que lo va a
proteger de enfermedades durante las primeras semanas de vida.
Cuando la hembra resulta ser
mala madre o es inexperta se tiene que ayudar a la reanimación
del cachorro. Se rompen las membranas fetales y con un trapo
limpio y seco se frota al cachorro para estimular la
respiración, se limpia la nariz y boca de las mucosidades que
pudiera traer, se liga y se corta el cordón umbilical. Cuando el
cachorro se ha reanimado y tiene movimiento se coloca junto a la
glándula mamaria para que mame calostro.
Tercera etapa
Es el momento de la expulsión de las
membranas fetales, esto puede
ser de dos formas:
Algunas veces el cachorro nace
envuelto en la placenta y otras la rompe y ésta es regresada al
útero por las contracciones, saliendo el cachorrito sin ella,
hay que tomar en cuenta que a determinado número de cachorros
debe haber igual número de placentas, por lo que hay que estar
pendiente de que la perra las arroje, ya sea junto con el
cachorro o posterior al nacimiento de este o varios de ellos.
Además que la hembra las comerá como parte de su instinto normal
de protección, y de que las hormonas placentarias ayudarán a la
producción de leche.
Muchas perras indican que el parto ha
terminado cuando se levantan del
nido, algunas orinan pero la mayoría se relajan por completo y
se entregan al sueño, la revisión post-parto deberá ser
discutida con el veterinario, de acuerdo con el tipo de
temperamento de la hembra. También habrá que revisar a los
cachorros para determinar el sexo y/o determinar alguna anomalía
hereditaria.
Los cachorros y la madre no
deberán ser molestados pues esto provoca
tensión
y corrientes de aire a las que los cachorros son muy
vulnerables. Los cachorros se deben manipular lo menos posible
las primeras dos semanas. El contacto social con humanos se hará
cuando tengan tres semanas de vida.
Aunque el nacimiento de los
cachorros es muy emocionante para una familia el dueño nunca
debe convertir este evento en un espectáculo.

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